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Jefatura Central para Casos de Secuestro de Ciudadanos Japoneses, Gobierno de Japón
Inizio pagina > La comunidad internacional se solidariza con Japón
El secuestro de ciudadanos japoneses por Corea del Norte constituye una violación a la soberanía del Japón. Es, además, una afrenta a la dignidad humana y una grave y clara trasgresión de los derechos humanos y de las libertades fundamentales. Las Naciones Unidas han adoptado varias resoluciones con respecto a la situación de los derechos humanos en Corea del Norte y el problema de los secuestros.
En la Asamblea General de la ONU, en diciembre de 2005, se adoptó por primera vez una resolución sobre los derechos humanos en Corea del Norte. En ella se manifestaba una profunda preocupación por la situación de los derechos humanos en Corea del Norte, incluyendo la cuestión del secuestro de ciudadanos extranjeros. Además, se exigía a Corea del Norte que colaborara con la ONU para mejorar la situación.
En diciembre del siguiente año, también fue adoptada una resolución similar en la Asamblea General de la ONU. Además de lo arriba mencionado se afirmaba que el problema de los secuestros era motivo de preocupación internacional y una violación de los derechos humanos de los ciudadanos de otros estados soberanos.
Posteriormente, por tercera vez consecutiva, en diciembre de 2007, se adoptó una resolución similar. En esta ocasión, además de expresar la grave preocupación respecto al tema de los secuestros, la resolución exigía con firmeza a Corea del Norte que resolviera urgentemente los problemas relacionados con el secuestro de ciudadanos extranjeros, incluyendo la inmediata repatriación de los secuestrados.
Vitit Muntarbhorn, Relator Especial de la ONU sobre la situación de los derechos humanos en Corea del Norte, afirmó que Corea del Norte debía proporcionar reparaciones con la mayor urgencia por transgresiones, tales como los secuestros de ciudadanos extranjeros.
En su visita a la República de Corea en mayo de 2006, el Secretario General de la ONU, Kofi Annan, declaró que Corea del Norte necesitaba aclarar la situación de los secuestros para aliviar el sufrimiento de las víctimas y otras personas.
Posteriormente, un informe del Secretario General de la ONU, sobre la situación de los derechos humanos en Corea del Norte, se publicó por primera vez en octubre de 2007. Este informe también hacía referencia al problema de los secuestros.
Corea del Norte, después de haber realizado el lanzamiento de misiles
en julio de 2006, en octubre del mismo año anunció que había llevado a cabo pruebas de armas nucleares
. Esto dio lugar a que el Consejo de Seguridad de la ONU unánimemente aprobara la Resolución N° 1718 del CSONU
, en la que se recalcaba la importancia de que Corea del Norte dé una respuesta adecuada a la preocupación de la comunidad internacional respecto a los problemas de índole humanitaria. Esto supuso una validación de la firme postura adoptada por Japón. Dentro de estas preocupaciones por problemas de índole humanitaria, es evidente que se encuentra el problema de los secuestros.
La postura de Japón respecto al tema de los secuestros ha recibido el apoyo de los líderes de los países industrializados en las reuniones de la Cumbre.
Por ejemplo, en la Cumbre del G8 celebrada en junio de 2007 en Heiligendamm, Alemania, en el Resumen de la Presidencia se hacía un llamamiento para la pronta solución del problema de los secuestros. Desde la Cumbre del G8 de 2003, en Evian, Francia, en el Resumen de la Presidencia todos los años se ha hecho referencia al problema de los secuestros.
Los gobiernos de muchos países han expresado su profunda inquietud sobre el tema de los secuestros.
Por ejemplo, el Gobierno estadounidense ha expresado de forma constante su comprensión y apoyo por la posición de Japón en relación a este tema. Cuando los miembros de la familia de una de las personas secuestradas visitaron Estados Unidos en abril de 2006, testificaron en la Cámara de Representantes y se reunieron con el Presidente Bush. El Presidente afirmó que Corea del Norte debe respetar los derechos y la dignidad humanos y, haciendo referencia a la madre de una de las víctimas secuestradas, Megumi Yokota, dijo: “… Corea del Norte debe actuar para que esta madre pueda abrazar de nuevo a su hija”.
China y la República de Corea también han expresado su comprensión respecto a la posición de Japón en relación con este problema, así como su voluntad de cooperación.